marzo 1, 2021

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Qué ver en el Pirineo catalán 📸

Qué ver en el Pirineo catalán

En este post de qué ver en el Pirineo Catalán, quiero contarte mi ruta de 2 días por esta espectacular zona, a la que no conocía pero que se encontraba en mi lista de lugares a los que tenía ilusión por conocer.

Llegada a Barcelona ✈

Llegamos al aeropuerto de Barcelona, y luego de superar el impacto que produce verlo tan pero tan vacío 😮 fuimos a recoger nuestro coche que habíamos alquilado como siempre con  Avis, para mi funciona de maravilla y siempre repito con ellos.  Además habíamos alquilado un coche pequeño  y nos dieron otro de categoría superior 😊, por lo tanto genial !! Y con nuestro súper cochazo comenzamos el itinerario de que ver en el Pirineo Catalán, que teníamos planeado para este finde.

Comenzamos 🚗

Si bien me había propuesto intentar parar lo menos posible antes de llegar a nuestro primer destino, resultó muy difícil, ya que en esos 300 km que separan al aeropuerto de Tahull, nos cruzamos con pueblos realmente preciosos.

Puente de Montañana

Un precioso pueblo de trazado medieval en el que río Noguera Ribagorzana lo separa en dos.

Sopeira

Está situado en el valle del río Noguera Ribagorzana y en él destacamos el Monasterio de Santa María de Alaón y la espectacular presa de Escales.

Y por fin prometiendo no hacer más paradas que ya estaba anocheciendo llegamos al que sería nuestro primer pueblo del pirineo, confieso que el que más ilusión tenía por conocer.

Tahull

Ubicado a una altura de 1500 metros, este espectacular pueblo de la provincia de Lérida se ubica en el valle del Boi y cuenta con una población de aproximadamente 300 habitantes.

Guarda en su interior 2 joyas de estilo románico que son las Iglesias de Santa María de Tahull y la de Sant Climent, esta última con precioso campanario de 6 pisos y declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Además de sus famosas iglesias, Tahull es uno de los pueblos que mejor representan el estilo arquitectónico pirenaico, con espectaculares casas de piedras, con muchísimos detalles de maderas.

Pasear por el pueblo es una experiencia para los 5 sentidos, recorrimos cada una de sus silenciosas y cuidadas calles, admirando las preciosas casas que parecen salidas de un cuento, en un entorno natural perfecto.

En Tahull, elegimos este hotel  para alojarnos y te lo recomiendo, ya que sus instalaciones, su ubicación y sobre todo la enorme amabilidad de Mariana su dueña te hará sentirte como en casa.

El mejor tour 👍 

Sin lugar a dudas, si volvería en pleno invierno, recorrería el Parque Nacional de Aigüestortes en este divertido tour:

Paseo con raquetas de nieve

Viella

Viella sería nuestra segunda para “oficial” en este itinerario de qué ver en el Pirineo Catalán.  Ubicado a 60 km de Tahull, esta hora de viaje que separa a ambos pueblos es un recorrido precioso, en nuestro caso alternando mucho verde con los primeros copos de nieves que comenzaban a caer. Llovía bastante, pero fue aparcar el coche y la lluvia nos dio una tregua para conocer lo más representativo de la ciudad.

 

Su precioso casco atravesado por el rio Nere le da a este bonito pueblo de 550 habitantes un ambiente muy pintoresco. En toda la ciudad podrás ver que se vive para el turismo invernal, lleno de tiendas de indumentarias de esquí y otros deportes de nieve.

 

La Iglesia de San Miguel, con un estilo arquitectónico de transición entre el románico al gótico y cuya construcción comenzó en el siglo XI.

Unha

Nuestra siguiente parada, sería a escasos 16 km de distancia, y esta coqueta localidad de tan solo 130 habitantes, sería una de las que nos robó el corazón.  Llegamos buscando su atractivo más visitado, la Iglesia de Santa Eulalia, que es la única del Valle de Aran que conserva sus pinturas murales románicas. Es uno de los ejemplos más representativos del románico en esa zona.

 

Y si bien la iglesia es preciosa, su entorno y sus vistas la hacen más especial todavía, pero caminar por las estrechas calles de Unha no tiene desperdicio ninguno, con casa preciosas, que cuidan hasta el último detalle en sus fachadas.

Baqueira – Sort

Comenzaba la etapa más larga del viaje, desde Unha hasta Sort teníamos 144 km y algo más de 2 horas y media de viaje, ya que la nieve era cada vez más abundante y si bien las carreteras estaban completamente limpias (se veían máquinas quitanieves a cada momento) extremamos las precauciones para ir seguros.

Una vez comenzamos a bajar, el clima comenzó a cambiar radicalmente, ya apenas quedaba rastro de nieve, la temperatura subió cerca de 15 grados y el sol nos acompañó el resto del día.  Y así camino a Sort, encontramos sin quererlo uno de los lugares más bonito que he visto: el Embalse de la Torrasa.

 

Sort, nos pareció precioso, se nota una localidad más grande, con cerca de 2.200 habitantes, muchas más opciones para comer, hacer compras y bastante más vida en sus calles.

Y como no, no podíamos irnos del Sort sin visitar a su vecina más famosa: la Bruja de Oro 😊 y llevarnos un par de décimos de Lotería de navidad.

Prullans

A poco menos de 2 horas de viaje, y unos 92 km recorridos a través del eje Pirenaico, con unas vistas de ensueño, llegamos a otro de nuestros pueblos apuntados en esta lista de qué ver en el Pirineo Catalán.

Prullans tiene tan sólo 224 habitantes, eso se nota al recorrer sus tranquilas calles, pero además de llegar aquí para visitar la Iglesia románica Sant Esteve, veníamos a ver el que dicen uno de los miradores más bonitos de la zona: el mirador de la Cerdanya.

 

En nuestro itinerario teníamos planeado visitar dos pueblos más antes de llegar a donde haríamos noche, pero hicimos demasiadas paradas, nos entretuvimos mucho en el camino y decidimos no visitar Llivia (famoso por tener la farmacia más antigua de Europa, la farmacia Esteve)  y Castellar de n´Hug en el que queríamos visitar las Fonts de Llobregat.

Camprodón

Sería nuestra última parada en este recorrido, llegamos a este precioso pueblo que debo confesar se nos ha metido en el corazón.

Nos alojamos en este hotel, súper recomendable, ya sea por su ubicación pero sobre todo por la amabilidad de su dueña, nos dio muchos consejos de todo lo que teníamos que ver en el pueblo y nos dijo una frase que no olvidaremos: “ver el mundo, pero volver a Camprodón” …

Nuestro objetivo en esta ciudad de 2.200 habitantes era conocer su famoso puente medieval. El Puente Nuevo, se levanta sobre el río Ter y es declarado bien de Interés Cultural.

 

Visitamos también la Iglesia de Santa María, el monasterio, caminamos por su animada calle comercial y peatonal (la calle Valencia) y dimos un precioso paseo por el Passeig de la Font Nova, que nos recordó que ya estábamos en otoño.

 

Camprodón nos encantó, fue el broche de oro a este viaje por los pirineos catalanes que nos ha dejado enamorados. Es una ruta ideal para hacer en 2/3 días como mínimo, la gran tentación de este viaje es no parar en los cientos de pueblecitos que te cruzarás a lo largo del camino.

Aunque llevemos un itinerario la esencia del viaje es también improvisar y descubrir pero sobre todo dejarse sorprender.

Feliz Viaje !!

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